
Fuente: Resoluciones MinTransporte 2024 y 2026; análisis ATIEMPPO / El Dato Logístico. El giro metodológico pasa de 288 horas de disponibilidad vehicular a una referencia laboral de 238 horas, afectando cómo se reparte el costo fijo por viaje.
LAS TRES PREGUNTAS — SERIE NORMATIVA
La nueva resolución no crea un SICE-TAC nuevo.
Retoca el protocolo de la Resolución 20243040057465 de 2024. Pero el cambio más sensible no está solo en quién paga o qué operaciones cubre: está en la base de horas con la que se reparte el costo.
El modelo pasa de una lógica de disponibilidad del vehículo a una lógica asociada a jornada laboral de un conductor.
Las tres preguntas que le hicimos a la norma
1. ¿Cambió el piso de costos que debe pagarse al transportador?
2. ¿Qué operaciones quedan ahora cubiertas que antes no lo estaban?
3. ¿Qué significa pasar de 288 horas de disponibilidad del vehículo a una referencia laboral ?
1. ¿Cambió el piso de costos?
Sí, pero no en la cifra sino en el destinatario.
La resolución de 2024 definía los costos eficientes como mínimos obligatorios para la cadena del transporte de carga en general. La de 2026 aterriza esa obligación: esos costos son mínimos en relación con el valor a pagar al propietario, poseedor o tenedor del vehículo.
La diferencia es operativamente relevante. Ya no se habla de un piso genérico para “la cadena”: se apunta directamente al eslabón que opera el vehículo.
Dato clave: con el ACPM de mayo en $11.576/galón (+$300 vs. abril), el impacto promedio por viaje en el universo SICETAC principal ya está en $22.873 COP. El piso del SICE-TAC sube no solo por normativa sino por combustible.
2. ¿Qué operaciones nuevas cubre?

